No deja de asombrarme la manera en que “eso” que andamos buscando, aquello que nos atrapa o entretiene, en muchos casos, “siempre ha estado allí…nunca se ha perdido”, justo al lado.

Bastion es un juego que recién retomo, después de un par de años de haberlo comprado en Steam. Lo habre jugado por unos 30 minutos en aquel entonces y lo dejé, pero siempre supe que tenía algo interesante y que debía volver.

Lo primero que me atrapó de Bastion fue su arte. Colorido y hecho a mano por Jen Zee, un ilustrador y desarrollador del conocido estudio independiente Super Giant Games.  Jugamos dentro de un mundo con una mezcla de ambientes postapocalípticos con fantasía clásica, que evoca la experiencia visual de leer un cuento infantil pero con mucha acción constante.

Andas solo, con una voz tenue que te guía por un mundo decadente y misterioso con una historia desconocida al principio.  Eres “The Kid”, un personaje silente que me recuerda mucho Despiertas en y un mundo dividido y destruido por “The Calamity”, una catástrofe anterior sobre la que poco conoces.  Tu trabajo sugerido por “Rucks”, el narrador omnipresente, es recolectar unos cristales para traerlos de vuelta al Bastion y así reconstruir el mundo “Caelondia”. Pero, ¿qué destruyó la civilización anterior? ¿por qué?.  La intriga es lo que nos mantiene anclados a la historia, mientras nuevos personajes se incorporan.

En tiempos difíciles y oscuros, debes procurar y administrar los recursos que tengas, ademas de escuchar bien, en esa voz que te guía.

La presencia de “Rucks” es un elemento interesante del juego.  Él es quien narra los hechos y decisiones que vas tomando como jugador, pero de manera poética como si contara un cuento.  En mi opinión, una herramienta acertada para mantener la fluidez del juego y evitar así las típicas interrupciones con bloques de textos que explican la historia, como es usual en los juegos de rol (RPG).

Bastion-2

En su mecánica, Bastion es un clásico RPG de acción, aventura, de combate en tiempo real.  Cuenta con un lugar central o “Hub” donde podemos aumentar el poder de las armas obtenidas y comprar pociones.  El equipamiento es variado y escalable en la medida que decidas hacerlo, además todo esto ocurre en un entorno de plataformas isométricas de las cuales “The Kid” puede caerse.

Tiene también la opción de New Game+, que se traduce en poder comenzarlo de nuevo después de terminarlo, sin perder tu experiencia ni las armas ganadas.  Esta opción resulta interesante cuando reconoces la cantidad de equipamiento cuyo potencial no has explotado al máximo nivel.  La existencia de unos ídolos adicionales hacen posible el subir el nivel de retos paralelos al juego principal.  Con ellos logras incrementar la velocidad de los niveles y la fortaleza de los enemigos, permitiendo que la experiencia sea más intensa.

Cierro con destacar la particularidad de su música.  Integrada con las acciones en los distintos niveles, su creador Darren Korn nos deleita con un estilo que mezcla lo electrónico y lo análogo logrando un Trip Hop especial.  De hecho, a petición de los fans, el soundtrack se vende por separado y es considerado una joya musical de culto.

Bastion siempre estuvo en mi librería, había escuchado mucho de él, pero no fue hasta jugarlo que me di cuenta de su buena historia y diseño artístico, del inteligente uso de su narrador omnipresente y su música.  Estos son los puntos diferenciadores que lo hace para mí, uno de los videojuegos esenciales de tener, recordándonos siempre que en tiempos difíciles y oscuros, debes procurar y administrar los recursos que tengas, ademas de escuchar bien, en esa voz que te guía.

Ideal para: Adeptos a la Fantasía / Jugadores de Diablo / Jugadores Solitarios

Duración: 9 Horas (Primera vuelta)

Disponible en Digital: PlayStation Store, Steam, Xbox 

TRAILER OFICIAL